- 08.07.2025
Florecer desde la Vulnerabilidad
En este instante luminoso, María se permitió de verdad sentir aquel dolor que llevaba tanto tiempo dentro de sí — no solo el que se asentaba como una pesada carga en su vientre inquieto y palpitante, sino también a un nivel mucho más profundo: en la vacía y resonante soledad que tan a menudo surge al tener que mantener una calma exterior, cuando el cuerpo solo responde con torpeza y vergüenza. No solo la perturbaban las sensaciones desagradables y el extraño caos interno; lo peor era vivir en un mundo que se frunce con tanta rapidez ante la desaprobación, donde un sonido fuera de lugar de pronto se convierte en un crimen contra normas invisibles y severas.
